sábado, 17 de marzo de 2012

Cuando es que no...

FUENTE: www.dieriodenavarra.es
Tengo varios títulos para este escrito: 
- Que poco dura la alegría en casa del pobre
- A perro flaco todo son pulgas...
Pero al final he decidido dejar el refranero e ir a una frase que si decir nada, lo dice todo.
CUANDO ES QUE NO, ES QUE NO.

El Real Zaragoza, sin hacer nada del otro mundo, con unos jugadores que rayan la desesperación no ha sabido ganar un partido que Osasuna salió a no perder.

En la primera parte Osasuna ha creado dos míseras ocasiones, pero que de no ser por lo acertado que ha estado Roberto nos habría puesto por debajo del marcador.

Yo , aunque siempre digo que ya no veo con nervios los partidos, ya que no veo ninguna esperanza de salvación, a pesar de esa mentira que me cuento a mi mismo, temía que en cualquier  momento llegase el gol rojillo que tirara al traste cualquier atisbo de ilusión.

Poco a poco , hemos ido despertando. No es que nos hayamos puesto a hacer buen juego, no sabemos, sería complicado pedirles ahora eso, pero si que nos hemos ido acercando a la portería navarra.

Un cabezazo de Postiga al larguero, un buen tiro de Lafita atrapado por Andrés Fernandez, podrían habernos puesto por delante, pero cuando es que no, es que no.

Un partido malo, entre uno que no puede y otro que se dejaba llevar.

Así llegó el descanso.

Yo hablaba por whassap con mi amigo Georges, que veía que se iban a acercar una vez y que nos la iban a clavar...

La segunda parte fue más de lo mismo, aunque el Real Zaragoza salió con más ganas y Osasuna con menos.

Los navarros se dejaban querer, dejaban que pasara el tiempo, mientras los aragoneses eran incapaces de apabullar a un rival conformista.

Lafita en el 60 tiraba a la cruceta, y hacía que los corazones zaragocistas se volviesen a parar un segundo.

No había manera, no quería entrar. Para un equipo como nosotros tirar dos balones a la maderra en un solo partido es mucho, pero con eso nos quedamos.

Yo ya no confiaba en nada.

Veía como el Sporting perdía 2 a 0, y lamentaba no ser capaces de conseguir los tres puntos.

Cuand el partido llegaba a su minuto 87, Postiga , al estilo de Luís García frente al Villarreal , en un fuerte y colocado al poste , que esta vez si entra. Parecía que íbamos a ganar, parecía que por fin la mala suerte de este partido se iba a acabar, que íbamos a poder seguir soñando y yo no iba a tener esta semana que soortar tonterías de gente a la que ni siquiera le gusta el fútbol, pero que cuando ve la ocasión la aprovecha (son los famosos aprovechateguis (pica aquí) de los que ya he hablado en otras ocasiones).

Pero a falta de esos solo 3 minutos , Murphy de nuevo, vestido esta vez con la camiseta de un jugador que cuando se le volvió a dar la ficha parecía ser nuestro mejor fichaje, pero que se ha ido diluyendo como un azucarillo con el paso de las jornadas, demostrando que es lo que no hay que hacer. Un balón sin peligro, pudiendolo controlar, sacarlo jugado, pasarle a Roberto, o simplemente darle patadón para alejarlo de nuestra área hacia fuera de banda... lo cede a corner.

Y cuando es que no, es que no.

Se saca el corner, lo peinan hacia atrás, y Robesio, remata al fondo de la red de Roberto, rematando con ello las ilusiones de los miles de zaragocistas que estábamos viendo el partido.

Y eso fue todo. Empate a un gol. Un punto que no sirve para nada, en un partido que no pasará a la historia ni por sus ocasiones, ni por su juego , tal vez sea el último Real Zaragoza - Osasuna en la Romareda, como fue el primero que se jugó cuando los navarros vinieron a inaugurarla.

El 80 aniversario, de una ilusión octogenaria, que Agapito se ha encargado de destrozar en poco más de un lustro.

Una pena, que ya casi ni duele, pero que hace que el pozo se haga cada vez más y más profundo.

Un rejón de muerte en nuestro corazón zaragocista, que nos mantiene vivos matemáticamente, pero no anímicamente.

Un empate con sabor a derrota, por culpa de un corner no forzado y una defensa, otra vez, que ha fallado en un momento clave.


Empiezo a estar harto de semana tras semana escribir lo mismo, fallos defensivos, demasiados fallos defensivos que nos han convertido en uno de los equipos más goleados de Europa.

El Real Zaragoza no ha sabido ganar y Osasuna no ha querido, porque cuando es que no, es que no.
No seré zaragozano, zaragocista el primero.

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